CAOS Y MIEDO EN VACUNACIÓN DE REZAGADOS

El ultimátum lanzado por la Secretaría de Salud advirtiendo que después de este día ya no habría otra oportunidad de vacunación para rezagados colapsaron los únicos dos módulos que instalaron en el Museo el Papagayo y Olimpia XXI.

En las células de aplicación en el Museo Papagayo, se informó que para este proceso se habían destinado 1,239 segundas dosis de Pfizer, así como mil 650 primeras dosis de AstraZeneca.

Para el Olimpia XXI, se aplicarían 1,640 primeras dosis de Astra Zeneca y 1,224 segundas dosis de Pfizer, haciendo un total de 5 mil 753 unidades, mismas que resultaron insuficientes ante las 15 mil personas aproximadamente que demandaban ser vacunadas.

LLEGAN LA GN Y EJÉRCITO

Desde las siete de la mañana se observaban las filas de los miles de tabasqueños que acudieron argumentando que no pudieron vacunarse en la fecha en que fue programada su rango de edad por razones de trabajo o enfermedad y con la esperanza de poderlo hacer este lunes acudieron al llamado de la Secretaría de Salud.

Al ser rebasados por el número de personas, la Guardia Nacional, el Ejército, la Policía Estatal Preventiva y de Caminos, se sumaron a los operativos para restablecer el orden.

COLAPSA TRÁFICO VIAL

El miedo de las personas a quedarse sin ser inmunizados convulsionó las arterias que conducen a la zona, sobre la avenida Paseo Usumacinta cientos de vehículos se podían observar hasta el tanque elevado de la avenida los Ríos en Tabasco 2000, 2.3 kilómetros la afectación sobre esta vía.

Vías alternas, como el libramiento a Cárdenas, de la ranchería Lázaro Cárdenas, también fue bloqueada a la circulación por los automovilistas que se formaron para ingresar al Olimpia XXI, 8.2 kilómetros fue la fila de autos.

Sobre el mismo periférico, se generó un cuello de botella que por varias horas ahorcó la circulación hacía el parque Tabasco, reportaron las autoridades de vialidad.

Los primeros ciudadanos que hicieron fila y que pasaron a ponerse la dosis.

Sin respetar la sana distancia se formaron desde muy temprano en el Papagayo.

Convierten los módulos en zona de contagio
“Señorita, hay gente que llegó muchos después de nosotros y ya los pasaron, no se vale”, estas palabras pusieron en alerta a quienes estaban en la fila, la voz se fue corriendo- “se están colando”, gritaban otros, en segundos miles de voces se dirigían a Jessica, empleada de Salud que parada en una silla y el rostro de preocupación, intentaba ordenar a la estampida humana que se iba sobre la puerta del Museo Papagayo.
Mientras tanto, arterias como Usumacinta, Periférico y Bicentenario estaban atascadas. Tabasco que no había tenido problemas en la organización, en esta ocasión, el proceso se les salió de control debido a que solo se abrieron dos módulos de vacunación y no diez como habitualmente lo hacían.
Desde antes de las 8 de la mañana había una multitud .
Salomón y su esposa Juana, son una pareja de 60 y 59 años de edad, de la ranchería Cocoyol, esperanzados de recibir la vacuna, se levantaron a primera horas del lunes y se enfilaron al Museo Papagayo, pero la oportunidad se desvaneció cuando llegaron al módulo, eran las seis de la mañana y una fila serpenteaba sobre el bulevar Bicentenario.
El ánimo de miles de personas fue colectivo, muchos terminaron de llegar y se formaron a regañadientes, “no vamos a salir hoy de aquí, es un mundo de gente, vamos a salir infectados”, fueron expresiones de quienes vieron convertida esa oportunidad de recibir la vacuna, en una de adquirir la infección ante el aforo de personas.

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